12
Ene
08

“Los Pilares de la Tierra”, Ken Follet.

El gran maestro de la narrativa y el suspense nos transporta a la Edad Media, a un fascinante mundo de reyes, damas, caballeros, pugnas feudales, castillos y ciudades amuralladas. El amor y la muerte se entrecruzan vibrantemente en este magistral tapiz cuyo centro es la construcción de una catedral gótica. La historia se inicia con el ahorcamiento público de un inocente y finaliza con la humillación de un rey. Los pilares de la tierra es la obra maestra de Ken Follett y constituye una excepcional evocación de una época de violentas pasiones.

FUENTE: www.lecturalia.com

Parece mentira hasta donde puede alcanzar la ambición del ser humano… en todos sus aspectos. En este libro (tochazo de 1056 paginas, de esos que da miedo llevar al transporte público por lo mucho que pesa), la ambición de construir una catedral, parece no tener límite.En este libro sin desperdicio,una bruja, un albañil y su familia, un monje devoto, un caballero sin escrúpulos, un obispo, y la hija de un conde (entre otros), entrecruzan sus vidas alrededor de la construcción de una catedral.  El libro arranca con un prólogo estupendo, y luego se estanca en la vida del constructor y su familia, durante la persecución de un cerdo robado que entretiene sin entusiasmar, pero que deja al lector con la intriga de que pasará con  el dichoso cerdo, y la historia del cerdo, culmina con el fatal desenlace de la familia de Tom Builder.

Cada personaje tiene su protagonismo en esta historia, pero hemos de destacar el protagonismo del “líder” del asunto, Philip de Kingsbridge, el prior del lugar en el que se pretende erigir una fantástica catedral, con el cual, se inicia la historia.

 Al principio del libro, aparece la historia de Tom. Un albañil sin trabajo, ya deja intuir que, siendo su sueño el de ser maestro de obras, y siendo un libro sobre la construcción de una catedral, que Tom Builder (apellido que significa CONSTRUCTOR, pues en la edad media, los apellidos parecen basarse en los apodos o sobrenombres de las personas) será el maestro de obras de tan ambicioso proyecto religioso. Cuando por otra parte aparece Philip de Kingsbridge, siendo designado prior de un priorato de monjes descarriados a los que logra llevar por el buen camino, con una vieja catedral (que para mas inri, se prende fuego), el lector ya intuye lo que está muy claro: tenemos el lugar donde construirla, e incluso tenemos al constructor. Pero no por esta razón se acaban las sorpresas, al contrario. Alrededor de estos dos personajes principales en el comienzo de la historia (que no durante todo el libro), hay un montón de buitres y cuervos: un conde traidor del rey que es hecho prisionero, un caballero que pone sitio al castillo de este conde, un arcediano ambicioso que quiere ser obispo… Incluso teniendo el terreno, al constructor, y las ganas, cuesta mucho construir una catedral con semejantes cuervos alrededor.

 En LOS PILARES DE LA TIERRA, los intereses son materia prima, para todos los personajes, incluso para el mejor. El “hombre santo” de Philip jura que votará a Waleran Bigod como obispo, a cambio de que Waleran Bigod le nombre prior, a su vez, tiempo mas tarde, trama con Waleran Bigod solicitar al rey las tierras del conde deshauciado, para hacerse con una cantera con la cual proveerse de la piedra con la que construir la catedral soñada, pero entonces,Regan Hamleigh, la mujer de la persona que ha puesto sitio al castillo del conde, le “sopla” que Waleran Bigod quiere el favor de esas tierras para construirse como obispo un castillo, utilizando la piedra de esa cantera… entonces Philip decide “aliarse” con Regan Hamleigh, para que las tierras de ese conde deshauciado sean tanto de ella como de él, repartiendose unos a otros las partes de estas que le benefician a cada uno… Un lío, ¿no? Pues en LOS PILARES DE LA TIERRA, es casi todo el tiempo así. A uno le interesa una cosa, a otro otra… y a todos todo.

 A mitad, mas o menos del libro, o incluso un poco mas, Jack Jackson toma protagonismo. No es de extrañar que este personaje sea el principal, cuando precisamente es él el que pega fuego a la vieja catedral, por el interes de que el nuevo marido de su madre, tenga trabajo como maestro de obras, y asi no pasar mas hambre. Curiosamente, Jack se enamora de Aliena, la hija del conde desahuciado, que ademas es el objeto de deseo de William Hamleigh, el hijo de Regan y del caballero que desahució al conde (..) ¿Y quereis mas lio? Pues hay mas, resulta que encima de todo esto, William Hamleigh (el malo malísimo de la historia, entre otros) quiere ser el conde de Shiring (la ciudad del conde desahuciado, donde esta la cantera… vamos, la misma que se repartieron Regan y Philip), y el hermano de Aliena, como heredero del conde desahuciado, quiere luchar por recuperarlas… o sea que las disputas no acaban.

 En este libro, toda sorpresa es poca. Parece increible como se matan todos por conseguir dinero por esa catedral. Al principio la cantera para Philip, y de ahi se saca la piedra, hasta que la sangre llega al rio y ya no se puede sacar mas piedra, entonces la piedra debe salir de otra cantera, pero ya no gratis, asi que, ¿como pagarla? pues muy bien, un mercado dominical, y una feria del vellón… pero con tan mala suerte que William Hamleigh tambien tiene una feria del vellón en Shring y no quiere competencia… asi que la sangre vuelve a llegar al rio… pero ahí no acaba todo.

 En fin, que en LOS PILARES DE LA TIERRA hay de todo, peregrinaciones, milagros, construcciones de catedrales, muralas, molinos… hay barbaries, amor, sexo (a tope y explicito) , peleas entre hermanos, y hasta brujeria. En fin, que lo tiene todo.

 Las 1056 páginas no me han pesado lo más minimo, aunque haya un par de cosas que no me han gustado del desenlace. La historia (verídica) de santo Tomás Becket, ocupa la atencion de toda la sexta parte, eclipsando el momento maravilla del libro: la consagración de la catedral de Kingsbridge. Desde mi punto de vista, el final del libro tendría que haber tenido lugar con la consagración de la catedral, ó bien con la muerte del prior Philip, cuya larga vida llevamos siguiendo desde casi su niñez, en el interior de esa catedral que tanto ha luchado por construir, de la misma manera que ha luchado por cambiar el mundo.

 Aún así, el final de Waleran Bigod, me ha parecido bastante fraudulento, poco creíble, creo que no le pega un final como ese, habiendo sido hasta ese momento, tan pérfido y maligno.

En fin, que demasiada emoción a lo largo del libro, acaba muy escaso de la misma, pero en definitiva, es un libro muy recomendable, y que merece la pena leer, agradando (seguramente) a todo aquel que se sienta atraido por las historias medievales. Con este libro he disfrutado mucho, y además, he comprendido de una manera, tal vez diferente a otros lectores, el libro. La catedral de Kingsbridge, en el libro, es como si se tratara del mundo (de ahí el nombre, “Los Pilares de la Tierra”). El intento desesperado de Philip por construirla, es al mismo tiempo su afán de cambiar el mundo. En el libro, todos los que luchan por crear la catedral, son las mismas personas que quieren cambiar el mundo, y así mismo, los que no quieren que sea construída, son aquellos que tienen el poder del mundo en sus manos, o el deseo de gobernar y esclavizar a sus gentes. Ojalá cambiar el mundo fuera tan fácil ( a pesar de lo dificil que es en esta historia conseguir construirla) como construir una catedral.

CALIFICACIÓN: ***** (10)

LO MEJOR: La particular manera de Philip y sus monjes de recuperar la cantera: entonando canticos gregorianos, y portando velas.

LO PEOR: El encuentro (frio y carente de emocion) de Jack y Aliena en Saint Denis, el final de Bigod, la desorganización de la sexta parte, ya que debería haber concluído con la consagración de la catedral.

UN PERSONAJE: El prior Philip.

UN CAPITULO: La llegada de los aldeanos a Kingsbridge para construir la catedral, a cambio de ganar el cielo.

UN MOMENTO: La medición de Tom Builder con un hierro con forma de aguja, a través de cuyo ojo observa el nacimiento del sol, para conseguir el emplazamiento exacto de la catedral.

UNA FRASE: “Te he echado de menos hasta el dolor”

UNA HISTORIA: La historia de Becket, que además de ser verídica es todo un ejemplo de coraje y voluntad, además de rebeldía ante la poderosa corona Británica.

¿QUE LE SOBRA? Un poco de mala palabrería.

¿QUE LE FALTA? Un final mas emocionante. A mi me hubiera gustado que culminara con la muerte del prior, ya anciano, coontemplando la construcción por la que tanto luchó.

Para amantes de las historias de ambición, coraje, y voluntad.

Para amantes de las historias de reyes, catedrales, ambición y voluntad

moción.


2 Respuestas a ““Los Pilares de la Tierra”, Ken Follet.”


  1. 1 Pepe
    Julio 9, 2008 a las 7:53 pm

    Buenisimo Post, pero… porque has puesto lo ultimo en letra blanca =S casi no se ve.

  2. 2 elijahna
    Julio 10, 2008 a las 10:22 pm

    Pues la verdad Pepe… no se porque lo puse en letra blanca, creo recordar que es un copio y pego con error.

    Me alegro de que te haya gustado el comentario, un saludo.


Escribe un comentario




ESTAMOS LEYENDO…

PRÓXIMOS COMENTARIOS

Comentarios recientes

 

Enero 2008
L M X J V S D
    Feb »
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031